La encáustica es una técnica ancestral, antecedente del óleo. La cera se calienta y derrite para mezclarla con los pigmentos, en un proceso laborioso e intenso donde el calor es el protagonista. Sin él, no hay pintura. Los colores que da son intensos y luminosos . El azul mas contundente que conozco lo conseguí con ella. Deslizar la cera sobre el metacrilato fue espectacular: las insinuaciones surgían sin parar. Cada pieza era la propuesta de varias. Decidí contar una historia del viaje de la Vida con este descubrimiento.

de algún modo, la vida es un viaje

Allá en el tiempo, donde cielo y tierra se unen en el olvido...

comienza el viaje de nuestra particular Vida como si de atravesar un desierto se tratara.

Caminamos, pues, al encuentro de nuestras experiencias que, como un bosque, nos envuelven.

Y en él, convertidos en caperucitas distraídas, vamos adentrándonos en su entramado cada vez mas denso…

Y sucede que descubrimos una desoladora soledad esperanzada con la que necesariamente nos reconciliamos,

para dar lugar al reconocimiento del Amigo que como alivio encontramos en el camino.

 Y con él la alegría de compartir dibuja, con suavidad, la cualidad de la experiencia como aprendizaje.

que nos resintoniza con el camino Real, el que nos lleva de nuevo a casa.

A ese lugar de donde partimos y al que anhelamos volver irremediablemente: nuestro Paraíso personal.

Desde el punto central que comparten, el Yantra y el diseño de la Alhambra se entrelazan como salidos de la misma fuente. Encontrar sus lugares comunes te adentra en la contemplación de la multiplicidad de formas en la única Realidad como movimiento de la que participan las dos culturas, Tibetana y Persa